domingo, 20 de marzo de 2011

La luna.



El dia de ayer fue un sábado que comenzó temprano. A las cinco de la mañana me levanté para ir a tomar el atestado bus de los sábados. Mientras iba por la call con el desgano habitual y mirando a los seres que volvian felices de los bailes quedé asombrado por la hermosa luna que se veia en el cielo.

Maravillosa como ninguna otra que estuviera en mi memoria, esa luna destacaba entre la oscuridad de la noche y las luces de la calle. Recostada contra el enorme tanque de agua que se ve en las cercanias de mi barrio, la veia caer desde el cielo. Parecia darle un armonioso contorno a los viejos arboles que se recuestan contra el cielo nocturno, en la linea del horizonte.

Mi mente voló de alli a la luna que contemplaba Frodo en su viaje a Mordor y Pippin desde Minas Tirith.
De alli volé hacia todas las personas que estarian mirandola en ese mismo momento. Personas en momentos sombrios, personas felices que vuelven de una fiesta, personas en paises en guerra rezando por un nuevo dia, porque el amancer deberia traer siempre esperanza, y triste es cuando no lo hace.

Recordé también a las lunas de Cúneo, un pintor de mi pais. Pensé en todos los artistas en la historia de la humanidad la han contemplado regalandole sus versos, sus pinturas, sus canciones. La luna es un elemento demócratico dentro de la naturaleza, está a la vista del mundo y no une en su contemplación. 

La luna de Cúneo que llegó a mi mente...


Cuando disfrutaba de ese breve instante de excitación mental, tuve que volver a la realidad. Tenia un horario, tenia obligaciones, segui mi camino y no recuerdo si volvi a pensar en ello.  En es momento deploré amargamente no tener una cámara de fotos, pero segui mi camino sin darle demasiada relevancia. "Cosas mias" habré pensado, "debe ser la madrugada que cambia mi perspectiva, está tan grande como siempre".

Hoy me entero de que no fue solo mi imaginación: era un fenómeno astronómico. El perigeo, cuando nuestro gran satélite se ve más grande y brillante que nunca. Dicen que la última vez que ocurió fue en 1993 pero no lo recuerdo, tenia solo cuatro años. Espero contemplarla de nuevo, espero tomarla como promesa para mejorar. Espero que sea un mejor yo quien la esté mirando, que mis ojos sean más felices. Que pueda verla tomandole la mano a alguien, y tener una cámara para poder registrarlo.

Cuando vuelva no se si seguiré escribiendo este blog, espero que si, pero no lo se. Solo se que recordaré este momento, a ustedes lectores y a mi vida actual.  

Saludos.

lunes, 7 de marzo de 2011

El comentario.

Es habitual que intente describir una realidad de mi mundo interior. Llamese emoción, sentimiento, ilusión no dejo de tratar de explicitarlas con la escritura. ¿El motivo? Varios y ninguno, es algo que hago por inercia, podria decir simplemente que me sale hacerlo, pero no por eso ignoro que tiene sus ventajas. Por un lado existe una parte de mi vida que se salva del olvido, una parte de mi intelectualidad que queda guardada y al mismo tiempo a la vista de quien pase a leerla, y es en la mente de esta ignota persona donde se recrea (una suerte de inmortalidad light postmoderna). Por otra parte, encuentro gratificante la idea de que alguien se identifique con mi sensación: que otra persona en otra realidad pueda decir "A mi también me pasa eso".

No se porque me gusta eso, es solo un rasgo humano que no tengo intención de entender. Significa también la confirmación de la idea de que una intelección puede pasarse de una mente a otra por medio del lenguaje, y de que esa otra mente es capaz de reconstruir el concepto porque tiene una forma de procesarla común... humana. No todo es incertidumbre, la idea de un círculo es la misma en cualquier mente, lo mismo podría ocurrir con una emoción.

En este post no depresivo, pero si entreverado (lo que por cortesia quizá llamen profundo) trato de hacer eco de esa idea. Trato de describir una sensación, solo para ver si también está presente en el resto de la gente -bloggers en este caso, o lo que sea-. Quien se atrevió a describir a un deja vu corrió el riesgo de que lo considerasen loco pero confió en su propio juicio. Bueno, no creo que nadie me considere loco por escribir esto, solo quizá en el peor de los casos me llamen "raro". Yo intento recrear con letras lo que siento cuando veo que he recibido un comentario en mi/s blog/s.

Juro que mi corazón da un brinco, cuando veo "1 comentario". Es una sensación rapida, efimera como toda sensación. ¿Debo hacerle caso o simplemente seguir escribiendo y fingir que no me importa? Es una mezcla de alegria, nerviosismo, curiosidad, vergüenza, agradecimiento... En el global predominan absolutamente las positivas, me encanta sentir esa energia. La verguenza está porque está en mi caracter, y es de esperar que al ser yo reservado en mi vida cotidiana, también lo sea en mi blog: como sea va en franco retroceso.


Recuerdo mis primeros meses, cero comentarios y surcar el blog esperando ver algo... Porque para algo uno escribe en la web y no en un libro guardado: yo queria comentarios. Uno surca estos mares y encuentra blogs, los lee, deja su comentario y, no lo niego, a veces deja la esperanza de que lo encuentren, de que lean lo que quiere que contarle al mundo. El proceso es riquisimo, lo que uno conoce raya lo ilimitado... Hoy incrementé mi sabiduria con frases, conoci parte de Africa en boca de un viajero reciente, lei criticas de peliculas, vi peliculas basado en esas criticas, en fin al final del dia crecí... Y crecer asi me encanta, porque me olvido del ego, de esa "necesidad" de que a uno lo lean...

Llega a ser un vicio, seguir la maraña de blogs,  a veces porque coincido con un comentario, otras porque me dejo guiar por el azar. Y llego a lugares increibles. Es el paraiso democrático, la plenitud de la internet. También participo en otras comunidades, pero siento que los blogs son la mia. Aca se respeta, se sabe que todos aportan y que gracias a otros crecemos. Se saltan barreras, de Blogger Wordpress y a tantos otros. Se comparte el talento por el simple hecho de compartir, se comparten las penas, se coparten las alegrias. Hoy lei que alguien va a ser padre, y que otra persona esta triste. Y pude sentir lo que me dicen, me pude comunicar de una forma que quiza en persona no sabria o no querria.


Recuerdo también la primera vez que recibí un comentario (no es que reciba demasiados, no quiero sonar como viejo blogger experiente ni nada de eso, todo lo contrario: soy un novato compartiendo la novedad), una sensación de gran verguenza y felicidad-definitvamente no se me da bien esto de describir sensaciones-. Fue más curioso que lo que es ahora. Fue darme cuenta de que quizá habia escrito más de lo que queria contar. Comencé a bloguear en la época en que al catarsis y conté todo lo que me venia a la mente, sin filtros, mi blog era una bitácora egoista. No se parecia en nada a los acidos comentarios politicamente correctos de facebook, era la expresión de mi tristeza, de mi desazón. Hace menos de un año de ello, y siento que creci mucho desde entonces: el blog es gran protagonista en ello. Por una de tan pocas veces en mi vida pase a la acción, sin miedo, sin holgazaneria, me animé a ser yo.

A raiz de esas experiencias aprendi a adaptarme, a escribir solo lo que quiero escribir. Y creanme que el criterio de un nerd no es el mejor camino a la popularidad bloguistica, pero no me quejo. Aprendi a que no me importe tanto. Los pocos post que escribi considerando que eran creativos y de una longitud apropiada han sido exitosos. Los comentarios que llegan a ellos, son un deleite para el alma, y un orgullo para el ingenio. Es la recompensa. A veces pienso que si escribiera menos palabras y más pertinentes lograria mas posts como estos (hablo en todo momento de Las Puertas De Gondolin). Pero soy asi. Soy un sujeto que piensa demasiado.

¿Y como veo hoy la llegada de un comentario? Algo diferente a entonces. Hoy aprendi a que me lleguen al mail cualquier comentario que caiga en mi blog, y aprendi a consultar el mail por mi celular. ¡La de carreras que hago para ir a contesar cuando veo en negrita que alguien escribio en mi blog! Es como si me dijeran que mi hijo es talentoso. Hoy

Bueno, son las seis de la madrugada del lunes de mi ultima semana de vacaciones, acabo de ver una pelicula y perdi el hilo de lo que escribo. Perdón por el estilo, o la ausencia del mismo, hay partes planeadas como las que pregono arriba y otras de escritura cuasi automática: tal vez en la suma proyecten mi estado de ánimo o mi forma de pensar (un plan que se deja arrastrar por un impulso). Quiza deba dejar este post y seguirlo mañana, casi parece que cobrara vida propia,  una voz en mi interior me guia hacia ello. Otra voz la calla y me dice ¡Publica! Y me temo que le haré caso a la segunda... Sientase libre, quien lea esto, de comentar lo que siente cuando recibe un comentario (y de paso me dejan uno; je je, al fin de cuentas le alegran un instante a alguien -si el resto de la gente reacciona igual: poderosos son los comentarios, dejare montones a partir de ahora-)...

Saludos y pasenla bien...